Investigación Básica en Medicina Naturista
Pasado, presente y futuroAndrés J. Ursa Herguedas Presentado en la Reunión de Primavera de la A.E.M.N. Oviedo 1997. Palabras clave.Medicina Naturista. Naturismo médico. Investigación. Resumen.La Medicina Naturista española, por las circunstancias coyunturales e históricas, ha carecido de una investigación propia hasta la década de los años ochenta, en la que destacados miembros de la Asociación Española de Médicos Naturistas hacen unos escarceos por este apasionante mundo. Clásicamente los médicos naturistas españoles han basado su práctica en los empíricos centroeuropeos decimonónicos. Con la entrada en las Universidades de Alemania y Austria en el siglo pasado de algunas técnicas empleadas en Medicina Naturista, se pudo investigar más en profundidad los fundamentos científicos de estas disciplinas, conocimientos que se adquirieron en España sobre todo por las traducciones de estos trabajos. En la época actual, sin perjuicio del criterio naturista en Medicina, los médicos naturistas emplean un amplio abanico de posibilidades terapéuticas, algunas con investigación propia, como la Sofrología, Terapia Neural según Huneke, Homotoxicología, etc, que enriquecen la práctica médica y amplían el campo de actuación de la Medicina Naturista. En el futuro inmediato, dado que en España se inició la enseñanza universitaria de la Medicina Naturista a finales de los años ochenta, sería de desear que se destinaran medios económicos para investigar en este campo, para corroborar lo empleado durante décadas y/o demostrar con estudios adecuados las ventajas que puede proporcionar la indicación de las técnicas médico-naturistas para el tratamiento de ciertas enfermedades, sobre todo cuando ofrezcan una ventaja real frente a las terapias convencionales. El conocimiento científico-filosófico.El pensamiento filosófico de los siglos XVI y XVII supuso una revolución científica al abandonar el pensamiento griego como fuente exclusiva e indiscutible del conocimiento científico, y sustituirlo por el método experimental y la interpretación matemática de lo observado. Son pensadores destacados en esta época R. Descartes (1596-1850), que sienta los fundamentos del método científico, G. V. Leibniz (1646-1716) y I. Newton (1642-1727) introductores M cálculo infinitesimal o integral, Blas Pascal (1623-1662), que entre otras aportaciones al pensamiento científico-filosófico, es el autor de una calculadora, que sirvió de precedente a los actuales ordenadores. El estudio sistemático de la Física empezó con Galileo Galilei (1556-1650), con el descubrimiento de la ley natural de la caída de los cuerpos. La Ciencia se ha ido estructurando y desarrollando siguiendo un método científico, que se fundamenta en cuatro características: 1. Observación del fenómeno y reproducción en unas condiciones determinadas (experimentación). 2. Formulación de unas leyes generales que nos expliquen cómo suceden los hechos observados. 3. Elaboración de una hipótesis sobre las cuales se puedan fundamentar las leyes. 4. Objetividad y universalidad del método. Según A. Conte para que una observación tenga valor científico, es necesario que el sujeto que observa y el objeto a observar sean distintos. Así para este autor la Psicología no existe, ya que "el individuo que piensa no podría partirse en dos, uno de los cuales razonaría mientras que el otro contemplaría el razonar". Esta afirmación hay que considerarla en el contexto de la época, en la que la Psicología era exclusivamente introspectiva, y esta no cumplía las condiciones de una buena observación. El método científico distingue la Filosofía de las Ciencias Experimentales en que ésta busca la verdad fundándose en la especulación racional, y aquellas buscan la verdad valiéndose en la experimentación. El iniciador de la Fisiología científica François Magendie (1773-1855), afirmaba que las funciones de los órganos sólo podían ser estudiadas con experimentos. Su discípulo Claude Bernard (1813-1878), establecería la marcha de la investigación para considerar una ciencia como experimental, es decir, la formulación de una hipótesis y su verificación mediante la observación de hechos provocados o invocados. Es a partir de la Segunda Guerra Mundial cuando se pone de manifiesto que el método cartesiano resulta insuficiente para el estudio de los seres vivos. Es cuando Ludwig von Bertalanffy (1901-1972), biólogo, propone un nuevo método científico para la Biología, aplicable también a otras disciplinas, que es el método sistémico, basado en el principio aristotélico de que "el todo es superior a la suma de las partes" y en el principio de globalidad que dice que "los objetos o problemas a estudiar serán considerados en su totalidad y no fragmentados en partes y separados de su entorno". Los empíricos centroeuropeos del siglo XIX.El Naturismo Médico, como fenómeno sanitario y social, nació en la Europa decimonónica de manos de no médicos dotados de una intuición y arte fuera de lo común. Alguna de sus prácticas como la Hidroterapia, no tardaría en ser reconocidas por profesores universitarios, como el Dr. Schönenberger, que llegaría a ser director del Hospital Priessnitz en Berlín. La Hidroterapia llegaría a enseñarse en la Universidad de Viena en 1892 por el profesor Wilhelm Winternitz, que es considerado como el fundador de la Medicina Naturista científica. La Medicina Naturista española.La España del primer tercio del siglo XX no fue ajena al movimiento naturista centroeuropeo. Así, a comienzos de siglo surgen las primeras sociedades vegetarianas (Madrid y Barcelona), de la mano de militares y de la burguesía, con fines "eugenésicos" y algo nostálgicos (pérdida de las colonias de ultramar). Por otra parte algún médico, desengañado de la medicina oficial, practicaba una medicina basada en la dieta y ciertas terapias "naturales". De esta manera la Medicina Naturista española estuvo ligada desde principio de siglo con el movimiento naturista-vegetariano español. Prueba de ello lo tenemos en la revista Kosmos, fundada en Barcelona por Federico Macé y el Dr. Eduardo Alfonso. Después pasaría a llamarse Acción Naturista (por consejo del Dr. Enrique Jaramillo). En este período era impensable la investigación en Medicina Naturista. Lo único que había era médicos experimentados por la práctica de la medicina. En 1947 surgen los '"Cuadernos de Bionomía" de la mano de Silverio Palafox y otros destacados colaboradores, como una continuación de la revista Fisiatría, que dirigió el Dr. Ruiz-Ibarra, y que había sido interrumpida por la guerra civil. Durante el periodo de su publicación (hasta 1968) fueron excepcionales los artículos destinados a investigación, al menos en el capítulo de la terapéutica, y que tuvieran una repercusión posterior. No sería justo ignorar a los no médicos que ejercieron la "medicina naturista", por la amplia repercusión sanitaria y social que tuvieron. Uno de los que más amplia repercusión ejercieron y aun ejerce es el caso de Adrian van der Put (autodenominado doctor Vander), que fue Jefe de enfermeros del Sanatorio de Kuhnne en Leipzig. Inició su actividad junto al Dr. Eduardo Alfonso en 1919. Demandado por no ser médico se dedicó a escribir libros sobre naturismo médico, libros que aun se pueden conseguir en las librerías especializadas. Por otra parte estaba el "profesor" Nicolás Capo en Barcelona con la revista Regenérate y el "Dr. naturópata" José Castro en Valencia con una gran cantidad de libros publicados sobre el tema. Estos dos últimos, a pesar de emplear con frecuencia los términos "experiencia clínica", "investigación científica", etc., no aportan un solo dato científico que no haya sido investigado por otros. La Medicina Naturista española hasta la década de los ochenta ha estado prácticamente desprovista de investigación propia, debido a las circunstancias históricas (poca tradición investigadora, escasos recursos, paréntesis de la guerra civil, etc.), lo polémico del tema, la no enseñanza universitaria y su reducción a la práctica privada. A final de la década de los setenta surge la revista Integral de la mano de Santiago Giol y colaboradores. Los sobretítulos de Salud y vida natural de los primeros números, se verían enriquecidos con el de Ecología (n.º 36, de 1982), siendo en ese momento la revista más emblemática del naturismo médico y no médico. La revista Integral supuso para algunos una puesta al día de la doctrina y práctica médico-naturistas, por cuanto informaba de los avances a nivel mundial sobre el tema. Este mismo objetivo, aunque con menor profundidad y rigor, lo venía realizando la revista "decana del naturismo español" Vivir con salud, de J. Oriol Avila, director del Centro de Estudios Naturistas de Barcelona. Fundada en 1953, fue clasificada como científica por la Dirección General de Correos y Telecomunicaciones según resolución del 15 de diciembre de 1979. Pero no es hasta el invierno de 1982, fecha en la que ve la luz el primer número de la revista Natura Nedicatrix, en que se expone la versión científica de la Medicina Naturista. Aunque la gran mayoría de estudios científicos que aparecen son traducciones, supone para el médico naturista lector una novedosa información sobre el tema que antes era prácticamente imposible de acceder. Otras revistas sobre Medicinas Complementarias como Natura Rerum, Medicina Biológica, Medicinas Complementarias, CuerpoMente, etc, ofrecen traducciones de trabajos originales y excepcionalmente estudios serios sobre temas relacionados con la Medicina Naturista. Quizá donde hemos de buscar las antedichas excepciones sobre investigación en Medicina Naturista es en el seno de la misma Asociación Española de Médicos Naturistas (A.E.M.N.). Entre otros hechos que apoyan esta afirmación están los siguientes. Desde que se instauró el premio Dr. López Asión alguno de los socios han sido estimulados a presentar sus trabajos originales. Algunos miembros de la A.E.M.N. hemos alcanzado el grado de doctor, habiéndonos previamente reconocido la capacidad investigadora. Otros han ocupado puestos en la Universidad como docentes, o plazas en hospitales o en la medicina ambulatoria, de lo que se puede deducir una buena predisposición para la investigación. Un fenómeno curioso se ha producido dentro del naturismo médico español referente a investigación. Se trata de un hecho aislado que nos debe hacer reflexionar a todos. Alejandro Arteche, médico naturista de Bilbao, ha empleado parte, de su tiempo (y dinero) en investigar sobre temas relacionados con la Medicina Naturista, como la Iridología e Hidroterapia. En el primer caso, después de analizar miles de iris fotografiados, llegó a la conclusión de que no había correlación entre signos iridológicos y enfermedad. Este y otros estudios realizados por el mismo autor le ha llevado a ser cada vez más crítico con los fundamentos científicos de las técnicas empleadas en Medicina Naturista. En el momento actual forma parte de los "disidentes" del naturismo médico. La Medicina Naturista del futuro.Varios aspectos nos hacen pensar en un futuro no muy esperanzador respecto al avance científico del naturismo médico. Si bien es cierto que se ha introducido la enseñanza de la Medicina Naturista en la Universidad, aun no ha llegado la legislación sobre la normalización de la práctica, enseñanza, y recursos destinados a investigación. Por otra parte observamos el camino que lleva la ciencia médica, parcelando cada vez más el cuerpo humano con especialidades y subespecialidades, los grandes avances experimentados con la cirugía protésica -como gran fracaso de la Medicina Preventiva- y la manipulación genética como medio de eliminación de trabas ancestrales. Todas estas técnicas avanzan gracias a la investigación científica, que sigue líneas comunes en estos frentes, en detrimento de la investigación en otros procedimientos preventivos y curativos que suponen cambios de hábitos de vida y a veces la gestión de la salud propia. Ante tales realidades sólo cabe pensar en una investigación basada en la iniciativa privada, centrada esta en los laboratorios comerciales que tienen que ver con la Medicina Naturista y en los propios médicos que ejercen con criterio naturista. Sólo con las exigencias del método científico, con la realización de estudios y su publicación en revistas especializadas podrá avanzar la Medicina Naturista. Este será el mejor aval ante la comunidad científica y la que a la postre dará reconocimiento oficial a esta disciplina. Resumen y conclusiones.1. La investigación en Medicina Naturista en España ha estado prácticamente ausente por diversas circunstancias hasta la década de los años ochenta. 2. La terapéutica naturista se nutre, en determinadas ocasiones, de una serie de métodos y técnicas multidisciplinarias con investigación propia, como pueden ser la Sofrología, Acupuntura, Hidroterapia, técnicas manuales, Terapia Neural, Homotoxicología, etc. 3. La práctica e investigación en determinadas técnicas naturistas realizadas en Europa, como la Hidroterapia, han servido a los médicos naturistas españoles para basar su ejercicio profesional. 4. A raiz de la creación de la A.E.M.N. y sobre todo con la instauración del premio Dr. López Asión, ha estimulado a algunos socios a dedicar parte de su tiempo a la investigación. Si bien esta iniciativa es la correcta, no desaparece la dificultad que supone dedicar un tiempo y un dinero para tal actividad. 5. En el futuro próximo no resta otra posibilidad que "investigar o morir". Para ello habremos de dotarnos, aparte de paciencia y dinero, con una tecnología acorde con el tiempo que vivimos: manejo de ordenador, programas informáticos, redes de información para búsqueda bibliográfica, etc. 6, Sería importante la creación de un comité de expertos en el seno de la Universidad, que en reuniones periódicas analizaran las diversas materias de las que se nutre la Medicina Naturista, y emitieran informes sobre las mismas. 7. Los médicos naturistas han de publicar sus trabajos en revistas nacionales o extranjeras, con los requisitos exigidos en cualquier revista científica. Esta será la única manera de poder encontrar después en la bibliografía especializada el trabajo en cuestión, Dirección de contacto
Dr. Andrés J. Ursa Herguedas Bibliografía:Lorenzo Velazquez, B.: Farmacología. 14. edición. Ed. Oteo, Madrid, 1979. Cencillo, L.: Historia de la Reflexión, Tomo 11. Univ. Complutense. Madrid, 1972. Delay, J., Pichot, P: Manual de Psicología. 5.ª edición. Toray-Masson. Barcelona, 1976. Bernard, C.: Mèdicine experimentale. París, 1865. Bertalanffy: Perspectivas en la teoría general de sistemas. Alianza Editorial. Madrid, 1979. Alfonso y Hernán, E.. Mis recuerdos. Madrid, 1986. Rebagliato, M., Ruiz, I., Arranz, M.: Metodología de investigación en Epídemiología. Ed. Díaz de Santos. Dpto. de Salud Pública de la Universidad de Alicante. Martín, A., Luna, J.: Bioestadística para la Ciencias de la Salud. Ed. Norma. Madrid, 1989. Carrasco, J. L.: El Método estadístico en la Investigación Médica, Ed. Ciencia. Madrid, 1986. Armitage, P., Berry, G.: Estadística para la investigación Biomédica. Ed. Doyma. Barcelona, 1992. Arteche, A.: Aproximación a la recuperación bibliográfica en Medicina Naturista. "Natura Medicatrix", n.º 23. Barcelona, 1990. Ibid.: Aportaciones a la teoría y práctica médica desde la perspectiva naturista. "Natura Medicatrix", n.º 41. Barcelona, 1995, P. 5. Vanaclotxa, B.: Aproximación a los patrones de conducta de los médicos naturistas. " Natura Medicatrix", n.º 30. Barcelona, 1992. P. 15. Currículum vitae:- Médico Naturista Artículo publicado en el siguiente número de la Revista Dynamis: Época II - Nº 5 - Noviembre 1999 |
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